DESPIERTA
TUS SENTIDOS...

El Saber de jamón ibérico despierta cada uno de nuestros sentidos y desencadena nuestra capacidad para apreciar cada uno de sus matices
GUSTO

Gusto envolvente, suave y duradero.
Impacto en todos los puntos de la
lengua. No satura ni golpea. Punto bajo
de sal, algo más dulce y largo. Umami,
regusto, éxtasis, entrega, disfrute, felicidad
y desconexión.

VISTA

Los ibéricos Carrasco son brillantes en
apariencia, con una veta de color nuez,
delicada y tonos cereza. Precipitación, antesala,
sorpresa, entusiasmo, alerta, foco y certeza.

OÍDO

El sonido de la dehesa y los secaderos es
acompañado por el silencio de un
pensamiento que suspende ante la apreciación.

OLFATO

A la nariz despiertan aromas a la dehesa, pero
también de chocolate, nuez, frutos secos y
caramelo. Sublimación, rapto y despertar del apetito.

TACTO

Textura jugosa y untuosa. Se deshace
lentamente en el paladar. Sorpresa: es tierno
y delicado. El jamón tiene que estar duro para
ser bueno. La ternura es delicada.